Desde su incorporación a la flota de Regent Seven Seas Cruises en 2003, el Seven Seas Voyager se ha consolidado como uno de los barcos más representativos de la naviera gracias a su combinación de elegancia clásica, espacios amplios y un ambiente íntimo. Concebido para ofrecer una experiencia de ultra lujo, este buque apuesta por un servicio altamente personalizado y por una cuidada selección de itinerarios que recorren algunos de los destinos más exclusivos del planeta. Su diseño favorece una navegación relajada donde el confort y la atención al detalle están presentes en cada momento del viaje.
Construido por los astilleros T. Mariotti, el barco presenta aproximadamente 42.363 toneladas de arqueo bruto, una eslora de 206,5 metros, una manga de 28,8 metros y capacidad para unos 698 pasajeros en ocupación doble, atendidos por alrededor de 445 tripulantes. Dispone de 9 cubiertas para pasajeros, unas dimensiones que favorecen una elevada sensación de amplitud sin renunciar a un ambiente tranquilo y exclusivo, una de las características más apreciadas por los viajeros habituales de la compañía.
Uno de los aspectos más destacados del Seven Seas Voyager es que todas sus habitaciones son suites con balcón privado, una característica que ha contribuido a reforzar la identidad de la naviera dentro del segmento del lujo. Los alojamientos ofrecen diferentes categorías, desde elegantes suites Deluxe hasta espaciosas Master, Grand o Voyager Suites, todas ellas decoradas con materiales de alta calidad y equipadas para proporcionar el máximo confort durante largas travesías. La amplitud de los camarotes permite disfrutar del viaje con una privacidad poco habitual incluso en barcos de lujo.
La oferta gastronómica constituye otro de los grandes atractivos del barco. A bordo es posible disfrutar de restaurantes especializados como Compass Rose, considerado el restaurante principal; Prime 7, dedicado a los mejores cortes de carne; Chartreuse, inspirado en la cocina francesa; o Sette Mari at La Veranda, donde predominan las recetas italianas durante la cena. Esta variedad se complementa con espacios más informales y un cuidado servicio que permite adaptar muchas propuestas a las preferencias de cada pasajero.
El entretenimiento mantiene el ambiente sofisticado que caracteriza a Regent Seven Seas Cruises. El barco dispone de teatro con espectáculos musicales, actuaciones en directo, conferencias culturales relacionadas con los destinos visitados, música en distintos salones, casino y varias zonas para disfrutar de una copa mientras se contempla el mar. Lejos del concepto de grandes atracciones, la propuesta busca ofrecer un ocio relajado y acorde con el perfil de los viajeros que buscan tranquilidad durante la navegación.
Quienes desean dedicar tiempo al bienestar encuentran un completo Serene Spa & Wellness, equipado con salas para tratamientos, masajes, sauna, baño de vapor y un moderno gimnasio con vistas al océano. A ello se suman la piscina principal, varios jacuzzis y amplias cubiertas exteriores donde descansar al sol o pasear mientras el barco navega entre escalas. Estos espacios contribuyen a crear una atmósfera especialmente tranquila durante toda la travesía.
Los itinerarios del Seven Seas Voyager abarcan algunos de los destinos más interesantes del mundo. A lo largo del año realiza cruceros por el Mediterráneo, visitando ciudades como Barcelona, Roma (Civitavecchia), Montecarlo, Venecia o Atenas (El Pireo). También navega por el norte de Europa, haciendo escala en lugares como Bergen, Reikiavik o Estocolmo, además de recorrer Alaska, donde permite descubrir puertos como Juneau, Ketchikan o Skagway. En otras temporadas visita Asia, Australia, el Caribe, Sudamérica y realiza espectaculares vueltas al mundo, una de las propuestas más valoradas de la naviera.
La combinación entre un tamaño contenido, un elevado nivel de servicio y una programación de rutas cuidadosamente seleccionadas continúa situando al Seven Seas Voyager entre las opciones más prestigiosas para quienes desean descubrir el mundo desde una perspectiva diferente. Su equilibrio entre lujo clásico, confort y acceso a puertos exclusivos mantiene plenamente vigente a este barco, que sigue siendo uno de los grandes referentes de Regent Seven Seas Cruises para los viajeros que buscan navegar con la máxima calidad.









